Dia 16. Hola Dios (I). El fin de los intermediarios
Una de las cosas que peor llevaba era que constantemente me tuvieran que decir cómo hacer las cosas, incluso las más íntimas, como mi relación con Dios. Dice la normativa…
Este es el relato de nuestra particular vuelta al mundo: un viaje de regreso a nosotros mismos. Tras décadas confinados en una isla de normas y silencios, hemos zarpado para redescubrir el mapa completo de nuestra vida, desde la libertad de la mente hasta la soberanía de la piel.
Aquí compartimos nuestro proceso de sanación tal como lo vivimos: sin adornos, sin eufemismos y llamando a las cosas por su nombre. En estas páginas encontrarás desde lo más cotidiano y cómico —reírnos de lo que un día nos asustó— hasta esos rincones íntimos que nos costó un mundo reconocer y mucho más contar.
Escribimos para desaprender el miedo y recuperar el derecho a sentir, a desear y a ser dueños de nuestra propia historia. Ojalá este cuaderno te sirva de brújula y compañía en tu propio camino. El mundo es inmenso y, por fin, es nuestro.
Feliz viaje de regreso a la vida.
Una de las cosas que peor llevaba era que constantemente me tuvieran que decir cómo hacer las cosas, incluso las más íntimas, como mi relación con Dios. Dice la normativa…
No podía dejar pasar algo tan mundano y hogareño como el doblado de los calcetines, aunque suene a risa. Pero no es ninguna broma: en el estándar de la «Administración»…
Y empezó mi relación con la Institución, como la de tantas personas que llegan sin saber nada, solo con el buen propósito de encontrar un sitio decente para vivir mientras…
Hoy toca hablar de la prenda que va directamente sobre la piel; esa que solo tú ves y que, según nos enseñaron, existe para «ocultar nuestras vergüenzas». Pero en la…
Cualquiera que haya pasado por el Opus sabe que todo tiene que girar en torno a la Institución: ellos controlan y ellos tienen que saberlo todo. Recurrir a medios externos…
Después de la reconquista del pijama sobre mi piel, hoy cruzo la última frontera de la intimidad y la comodidad. Si anteriormente celebrábamos el alivio de prescindir de la ropa…
Hace unos días hablaba del «día que me apunte a natación», y hoy escribo uno de los posts complementarios que no podían faltar: «En el vestuario». La natación es mucho…
Una de las premisas que acordamos al empezar este Cuaderno de Bitácora es que íbamos a dejarnos de nombrecitos y paridas para pasar a llamar a las cosas por su…
A veces me quedo parado delante de ella y la miro con una mezcla de asombro y triunfo. Mi nevera es una descarada: tiene tanto espacio, tantos estantes y tal…
Si el pijama era ya un acto de reconquista de mi espacio personal, hoy voy un paso más allá en esa senda de liberación. Después de hablar de la comodidad…
Hay cosas que alguna vez se te pasan por la cabeza y piensas: “vaya pedazo de rollo”. Eso era lo que yo pensaba de la piscina. Pero dicen que es…
Esa es la distancia exacta que separa la sección masculina de la sección femenina. O lo que es lo mismo: el grosor de la puerta de comunicación, el ancho de…
Y es que todos los días era lo mismo, ya fuera verano o invierno, con frio o con calor, lo que no faltaba en la normativa de mantener a raya…
Una de las primeras cosas en mi camino de sanación ha sido reconciliarme con mi cuerpo: sí, reconciliarme; y sí, con mi cuerpo. Lo tenía aletargado con tanta norma, con…
Recuerdo la norma no escrita, pero omnipresente: estar siempre presentables, recogidos, con decoro. Esto significaba, en la práctica, que, incluso en la intimidad de tu habitación, después de la jornada,…
No podía empezar hablando de otra cosa, lo primero del día: El minuto heroico. Eso que nos decían que era poner las cosas clarar desde primera hora del día: no…
Tu camino de sanación es un viaje a través de todo lo que has vivido. En este Cuaderno de Bitácora vas a encontrar un diario con los pasos que han…