Nuestra Comunidad busca un retorno al mensaje original de Jesús, centrado en el Amor, la libertad y la vida compartida.
1. Lo que enseñó Jesús
- Amor a Dios y al prójimo como mandamiento principal.
- Misericordia, perdón y compasión por encima de la norma rígida.
- Libertad espiritual: relación directa con Dios, sin intermediarios obligatorios.
- Vida sencilla y comunitaria, centrada en el ejemplo, no en la coerción.
2. Lo que se incorporó después
- Jerarquías, sacramentos, normas y dogmas para regular la vida de los fieles.
- Amenaza de pecado y condenación eterna como mecanismo de control.
- Regulación de la vida privada, familiar, sexual, social y económica.
- Vínculos con el poder político y social que alejaron la práctica espiritual del núcleo de amor y libertad.
3. El contraste
- Jesús: libertad, Amor, autoconocimiento y servicio sincero.
- Iglesia institucional (y casos extremos como Opus Dei): obediencia, culpa, control y temor.
4. Conclusión práctica
- Lo que correspondería sería una vuelta al cristianismo centrado en el mensaje original de Jesús:
- Fe como guía, no como obligación.
- Amor y compasión como núcleo, no miedo o culpa.
- Comunidad y espiritualidad desde la libertad personal, no desde la jerarquía o normas excesivas.
- Recuperar la esencia de la Fe sin abandonar la espiritualidad, eliminando capas de control añadidas históricamente.
5. Método
- Enfocarse en la pastoral del Amor y la misericordia, no en el cumplimiento estricto de normas.
- Descentralización y acompañamiento personal, poniendo énfasis en la libertad espiritual y en el discernimiento individual.
- Evitar la rigidez clerical y el formalismo vacío, priorizando la Fe vivida y el servicio concreto a los demás.
- Servicio y acción social: proyectos comunitarios, voluntariado, ayuda a marginados y necesitados.
- Evangelización práctica: mostrar el Amor de Jesús mediante hechos, no imponiendo normas.
- Redes abiertas: colaboración con otras comunidades y organizaciones que compartan valores de Amor y justicia.

