Dia 56. La «paja compartida»: El espejismo del sexo rápido
Hace unos día hablábamos de que la libertad no es libertinaje, y hoy quiero ponerle nombre a una trampa en la que caen muchos al salir de la Institución: la…
Hace unos día hablábamos de que la libertad no es libertinaje, y hoy quiero ponerle nombre a una trampa en la que caen muchos al salir de la Institución: la…
Ya conté cómo fue mi salida de la Institución un 19 de marzo, pero hay detalles que en aquel momento pasé por alto y que hoy, con el sosiego de…
Ya hablamos hace unos días de esos 5.000 kilómetros de distancia que separan a los hombres de las mujeres en la Institución. Pero lo más triste es que esa distancia…
Llevo cinco años yendo a la piscina y uno entero enfrentándome a las duchas públicas. Hasta hoy, mi ritual era siempre el mismo: terminar de ducharme, secarme un poco el…
Si la ducha de agua fría era para no sentir y la ropa interior era para no marcar, el espejo era, sencillamente, el enemigo a evitar. Nos enseñaron que mirarse…
Parece una contradicción, pero hoy lo veo con una claridad meridiana: para vendernos la «santa pureza», lo que hicieron fue hipersexualizar toda nuestra existencia. Nos obligaron a vivir en una…
Llegamos al final de la serie de «La piscina», y no podía faltar el protagonista absoluto: el bañador. Esa prenda que va pegada a la piel y que, durante años,…
Hoy toca hablar de la prenda que va directamente sobre la piel; esa que solo tú ves y que, según nos enseñaron, existe para «ocultar nuestras vergüenzas». Pero en la…
Después de la reconquista del pijama sobre mi piel, hoy cruzo la última frontera de la intimidad y la comodidad. Si anteriormente celebrábamos el alivio de prescindir de la ropa…
Hace unos días hablaba del «día que me apunte a natación», y hoy escribo uno de los posts complementarios que no podían faltar: «En el vestuario». La natación es mucho…
Hay cosas que alguna vez se te pasan por la cabeza y piensas: “vaya pedazo de rollo”. Eso era lo que yo pensaba de la piscina. Pero dicen que es…
Y es que todos los días era lo mismo, ya fuera verano o invierno, con frio o con calor, lo que no faltaba en la normativa de mantener a raya…
Una de las primeras cosas en mi camino de sanación ha sido reconciliarme con mi cuerpo: sí, reconciliarme; y sí, con mi cuerpo. Lo tenía aletargado con tanta norma, con…
Recuerdo la norma no escrita, pero omnipresente: estar siempre presentables, recogidos, con decoro. Esto significaba, en la práctica, que, incluso en la intimidad de tu habitación, después de la jornada,…