Día 64. Pequeños placeres: El banquete de lo «inútil»
Una de las obsesiones más retorcidas de los sistemas de control es el utilitarismo: todo debe servir para algo. Si algo no es estrictamente necesario, si no tiene una finalidad…
Una de las obsesiones más retorcidas de los sistemas de control es el utilitarismo: todo debe servir para algo. Si algo no es estrictamente necesario, si no tiene una finalidad…
Ya conté cómo fue mi salida de la Institución un 19 de marzo, pero hay detalles que en aquel momento pasé por alto y que hoy, con el sosiego de…
Aunque es algo que llevamos haciendo desde el día cero, antes de entrar en los temas más «complicados» me gustaría dedicar un post especialmente a esto: reaprender. Tal vez debería llamarlo…