Día 23. Frente al espejo, sin nada
Si la ducha de agua fría era para no sentir y la ropa interior era para no marcar, el espejo era, sencillamente, el enemigo a evitar. Nos enseñaron que mirarse…
Si la ducha de agua fría era para no sentir y la ropa interior era para no marcar, el espejo era, sencillamente, el enemigo a evitar. Nos enseñaron que mirarse…