Día 0. Embarcamos
Tu camino de sanación no es una línea recta; es un viaje a través de todo lo que has vivido, un recorrido por los mapas que otros dibujaron para ti y que ahora te toca rediseñar. En este Cuaderno de Bitácora no vas a encontrar un tratado teórico, sino un diario de travesía: el registro real de los pasos que hemos ido dando en Stella para recuperar nuestra vida.
Zarpamos hoy, pero quiero que sepas algo antes de soltar amarras: habrá días de una luz cegadora y días de mucha sombra. Habrá mañanas en las que sintamos que nos comemos el mundo, y otras en las que el peso de la montaña del «tiempo perdido» nos impida salir de la cama.
En estas páginas hay mucha alegría conquistada, pero también lágrimas, «cortes» insoportables y ese sentimiento punzante de «no soy capaz». Nosotros hemos pasado por todo esto. Sabemos lo que es remar contra corriente y sentir que la orilla nunca llega. Por eso escribimos: para que veas, en nuestra propia piel, que todo es posible.
No venimos a dar lecciones magistrales desde un estrado. No somos esos «expertos» de bata blanca que pretenden diagnosticarte el alma. No somos directores, ni preceptores, ni censores. Somos compañeros de naufragio. No venimos a decirte qué tienes que hacer; venimos a hacerte partícipe de cómo nos estamos arreglando nosotros mismos, de la manera más humana y sencilla posible.
Verás nuestras dudas y nuestra inexperiencia en cosas que para el resto del mundo son rutinarias, pero que para nosotros son auténticas conquistas de soberanía.
Hay muchos temas que tratar. Algunos te harán sonreír por su sencillez; otros te resultarán difíciles, crudos o vergonzosos. Confieso que a nosotros también nos tiembla el pulso al escribir sobre nuestra intimidad más profunda. Seguramente nos pongamos rojos al hablar de la piel, del deseo o de la anatomía que nos enseñaron a esconder. Pero hemos decidido que nuestra verdad es más importante que nuestra vergüenza.
Llamar a las cosas por su nombre –sin diminutivos, sin eufemismos y sin el software de la culpa– es el primer paso para que tus heridas empiecen a cerrar. Queremos que te veas reflejado en nuestras «torpezas» y en nuestros descubrimientos. Queremos que este libro sea el espejo donde, por fin, te reconozcas como un ser humano libre.
Esta Bitácora no tiene orden ni reglas fijas. Aunque esté clasificada por días, no es un itinerario obligatorio. La sanación es un archipiélago: tú decides en qué isla necesitas desembarcar hoy. Puedes saltar capítulos, volver atrás o quedarte semanas en una página.
Al final, este no será el libro de Stella. Será el libro de la reconquista de tu propia vida. Todo lo que leerás aquí ha sido escrito con nuestra sencillez, con nuestra verdad desnuda y, sobre todo, con el respeto y el amor de quienes saben que, fuera del castillo de cartón piedra, el aire es puro.
Stella
